miércoles, 24 de octubre de 2012

Interpreting at the European Parliament

El año pasado estuve de Erasmus en Mons, un pequeño pueblo situado al sur de Bruselas en el que se encuentra l'École d'Interprètes Internationaux.  En una de mis numerosas búsquedas en Internet sobre traducción e interpretación, me enteré de que había una conferencia sobre interpretación en el Parlamento Europeo. Sin dudarlo, mandé un correo electrónico a la organizadora para ver si podía asistir y me respondió dándome todos los datos sobre la conferencia. 


Me gustaría contaros un poco la experiencia que viví allí (mi primer contacto con la interpretación) más que los trámites que hay que seguir para hacer el examen y cómo es, ya que todo esto está muy bien explicado en la página web del Parlamento Europeo y no tiene mucho sentido repetirlo aquí. 


Cuando la organizadora me dijo que sí podía asistir a la conferencia me llevé una grata sorpresa. Según había leído era para estudiantes que estaban pensando presentarse a los exámenes de interpretación de las instituciones europeas y querían conocer un poquito más de cerca el proceso. Evidentemente a mí me encantaría hacer ese examen algún día, pero todavía lo veo muuuuy lejos porque, en mi opinión, para ser intérprete tienes que tener una serie de conocimientos que solo se aprenden con la experiencia, así que tendré que esperar a ser un poco más culta y mayor. Alison Graves, intérprete de la cabina inglesa y encargada de la comunicación del Parlamento y la Comisión con las universidades, fue nuestra anfitriona y sobre todo intentó transmitirnos la pasión por la interpretación. Nos contó muchísimas anécdotas y consiguió que todos saliéramos encantados. Además nos habló de los famosos european masters in conference interpreting, másteres en los que existe una colaboración de las instituciones europeas con las universidades que los imparten. Desgraciadamente, en la charla no se habló mucho del máster europeo en interpretación de conferencias de la Universidad de La Laguna (Tenerife). Alison nos dio algunos consejos a la hora de elegir un máster como, por ejemplo, que no haya un número mínimo de alumnos o que colabore con las instituciones de la Unión Europea. 

Después de contarnos todo esto y hablarnos del examen (que lo podéis ver en la web del Parlamento Europeo) nos dijo de repente «y ahora… ¡a las cabinas!». Como podéis imaginar (o no) yo me quedé en estado de shock porque nunca había interpretado (en el grado tenemos la primera asignatura de interpretación en tercero) y hacerlo por primera vez en el Parlamento pues me daba bastante miedo. Estábamos en la sala de reuniones de las comisiones (un hemiciclo pequeñito) y, aunque no éramos muchos, a mí me seguía dando bastante vergüenza. Al final una amiga me arrastró hasta la cabina y, cuando me quise dar cuenta, ella ya estaba interpretando un discurso. Las cabinas del Parlamento, ahora que las puedo comparar con las de clase de simultánea, son… bueno, un lujazo. Cada intérprete tiene su propia consola (hay tres en cada cabina, creo recordar), hay muchísimo espacio y la visibilidad es bastante buena (en clase no se ve a la profesora desde algunas cabinas, lo que, para mí, es bastante molesto aunque hay que acostumbrarse a trabajar en cualquier tipo de situación). Cuando terminó mi amiga me tocó a mí y… al principio no sabía muy bien cómo arrancar, ¿de verdad tenía que hablar por el micrófono? Ahora me hace mucha gracia, pero en ese momento solo quería desaparecer. En la sala solo quedaban algunos estudiantes que estaban en prácticas y Alison (el discurso era grabado) y para tranquilizarme pensé que ninguno era hablante nativo de español así que no me iban a entender perfectamente, aunque probablemente la mayoría tuvieran conocimientos de español, pero bueno, no es lo mismo. Al final arranqué y la verdad es que no fue tan mal. Recuerdo que era un discurso sobre las migrañas y todos los trastornos que causan en las personas, pero no utilizaba un vocabulario muy especializado. Luego interpreté (bueno, intenté interpretar, claro) otro de un eurodiputado británico al que era bastante complicado seguir porque hablaba rapidísimo. Lo mejor es que terminó el discurso con una frase en latín que nadie pudo entender debido al acento que tenía el señor... Al interpretar este discurso me di cuenta de que tenía que ir resumiendo ideas y expresarlas de manera clara y con frases cortas más que intentar reproducir todo lo que decía el orador porque si no iba a soltar palabras sin sentido. Está claro que un intérprete NO resume, sino que reproduce en su lengua la totalidad del discurso, pero claro, era la primera vez que interpretaba… ¿qué iba a hacer si me resultaba imposible seguir a este señor? 


Después de esta experiencia, Alison nos preguntó qué nos había parecido. Muchos comentaron que tendían a resumir (me sentí muy identificada y comprendida en ese momento) y que trataban de evitarlo pero que a veces les resultaba inevitable. Ella nos dijo que era normal y que con la práctica al final conseguías seguir al orador. En los discursos que interpretamos también me encontré con algunos conceptos que no entendía bien y ese es uno de los grandes peligros: no saber de qué estás hablando. Nos han dicho miles de veces que no basta con conocer la lengua, también tienes que estar al día de la actualidad política, económica, cultural y hasta deportiva. Por ejemplo, en las reuniones de las comisiones se tratan temas muy específicos como la pesca en tal mar y se puede llegar a hablar de muchas especies de peces que, evidentemente, al intérprete le son totalmente desconocidas porque no puede ser un experto en todo. La preparación anterior es esencial, pero también la llegada de Internet a las cabinas ha facilitado mucho el trabajo porque el compañero puede buscar la terminología específica en un segundo. 

Salí de allí muy contenta y animada. No he tenido la oportunidad de asistir a muchas charlas sobre interpretación, pero recuerdo que una vez en la universidad vino una intérprete a hablarnos sobre su trabajo y en vez de animarnos nos metió un miedo terrible. Es posible ser intérprete si uno practica cada día y siente pasión por lo que hace.

No me enrollo más y os dejo un vídeo en el que Alison Graves y otros intérpretes explican mejor que yo todo lo que os he contado.



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